Cala de San Pedro

Cala San Pedro. La Cala de San Pedro es una pequeña bahía, la siguiente bahía avanzando hacia levante desde Las Negras. Un caladero natural de gran belleza terrestre y marítima. Desde Las Negras nos llamará la atención su emblemático Cerro Negrouna gran roca de este color a la que se pueden ver, con un poco de imaginación, n montón de caras. El camino andando es precioso, lleno de fósiles que, por desgracia,
arrancan los turistas a la montaña para poseerlos y que no los disfrute nadie más. Pero siempre, si observas la montaña a medida que avanzas junto a los acantilados podrás ver alguno; no hay que olvidar que hace sólo siete
millones de años la gran montaña era parte del fondo marino.

 

Cala
San Pedro



La
Cala de San Pedro es una pequeña bahía, la siguiente bahía avanzando
hacia levante desde Las Negras.
Un caladero natural de gran belleza terrestre y marítima.
Desde Las Negras nos llamará la atención su emblemático Cerro Negro,

una gran roca de este color a la que se pueden ver, con un poco de imaginación,
un montón de caras.
El camino andando es precioso, lleno de fósiles que, por desgracia,
arrancan los turistas a la montaña para poseerlos y que no los disfrute
nadie más.
Pero siempre, si observas la montaña a medida que avanzas junto a los
acantilados podrás ver alguno; no hay que olvidar que hace sólo siete
millones de años la gran montaña era parte del fondo marino.
Al otro lado, abajo, el mar. El camino sale de Las Negras, mirando hacia
el mar; un camino de tierra por la costa hacia el norte. Una vez que
pasamos la rambla de Las Negras, donde hay pequeños cursos de agua,
cañaverales, balsas, árboles… pasamos por el Cortijo del Ricardillo,
abandonado, que tiene una balsa, un pozo y una palmera enorme, y seguimos
hasta llegar al sendero que rodea el Peñón Negro hacia la Cala de San
Pedro.
Unos cuatro kilómetros andando para llegar a un maravilloso puerto natural
que es un verjel; abundan higueras, granados, palmeras, hay un pequeño
castillo en ruinas y casas abandonadas.
En verano es territorio de los más jóvenes, que acampan libremente.
Ahora hay un pequeño chiringuito donde se puede beber algo. En realidad
en agosto es una cala “superpoblada”, pero si no tienes otro momento
para ir merece la pena. Se practica el naturismo pero hay de todo, cada
uno va como quiere. La playa es de arena fina, si el mar está en calma
invita a bucear.
Además si no te animas a ir andando de Las Negras sale cada poco tiempo
una barquita que hace las veces de “barca-taxi”. Este paraíso natural
tiene su propia leyenda, de la que no hemos aún podido averiguar cuánto
de verdad hay: “una gran tempestad sorprendió en altamar a todos los
hombres-marineros que poblaban San Pedro y todos murieron ahogados;
las mujeres quedaron aisladas y sin recursos y emigraron hacia una zona
mejor comunicada por tierra: al otro lado del Cerro Negro, donde se
instalaron; al ir todas de luto empezaron a llamar Las Negras a su asentamiento”.
Si además te interesa saber algo sobre los problemas de Cala San Pedro,
vendida recientemente a un particular por un precio irrisorio, entra
en “información activa” en la sección de “ecología”.



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