Mirando el Verano

Mirando el Verano Crónica de Carmen Fernández Peña
Informante: pitaco, Fecha: 2006-03-11

MIRANDO EL VERANO


En verano nadie creerá que el pequeño valle por el que ayer paseaba era verde, y que las matas me llegaban por las rodillas y las plantas de hojas blandas parecían lechugas en agua fría. Nadie creerá que las flores se turnaban a lo largo del día y de la noche para abrirse, cerrarse, desprender su aroma o reservarlo tímidamente y así, que no faltara en ningún momento su color y su fragancia. Nadie creerá que no hacía calor porque todo se olvida en el verano y así, olvido con frecuencia mirar a mi alrededor y disfrutar de extender la vista hasta mi humano infinito, olvido no hacer nada excepto oír las olas y pasear sin prisa y mirar. Mirar, mirar con cuidado, como cuando por ir mirando encontré un animal de aspecto prehistórico que era un fastuoso lagarto con cresta de dragón y colorinches sobre verde chillón, y me paré para poder observarle y sin hacer ruido y ante su asombro, pretendí mirar sin ser vista.
En verano es más difícil mirar porque nos tapamos el horizonte unos a otros, pero mirando, de lejos, de cerca, me asombran el sol, o la luna, apareciendo sobre el mar, o el cambio de color de las montañas al atardecer, o al amanecer; mirando descubro una mata de una planta que jamás pensé que podría existir, y menos aún que crecería en el recodo de una roca. Miro cada día a mi alrededor pero además insisto y busco momentos y lugares para mirar cuando la luz no es tan intensa que apaga todos los colores, para mirar en silencio, y ese silencio hecho a veces de viento, a veces de pájaros, o de mar o de chicharras, me salva de que el ruido distraiga mi atención sobre las cosas.
En verano, mirando por la carretera, veo que a los animales no parece molestarles que seamos ahora muchos más y siguen asomándose a la linde; en pleno verano he visto jabalíes, liebres, zorros, búhos chicos… también veo a menudo animales muertos en la carretera, zorros, erizos, perros... Supongo que a veces la prisa no deja ver y puedes chocarte con ellos. La prisa tampoco deja mirar lo que ves.
Miro por las calles de nuestros pequeños pueblos y veo a mis vecinos preparándose para el verano, algunos con sus casitas recién encaladas, otros con los hoteles recién pintados, y el ritmo de nuestra naturaleza humana hace que se instale una primavera diferente, y a destiempo, de la de la naturaleza, que con el cambio de estación parece haber pasado de la euforia al adormecimiento. Ha llegado el verano y en el parque somos muchos mirando, y desafiando al sol con una intensa actividad que se apodera de todo nuestra especie.
En verano nadie creerá que el pequeño valle por el que ayer paseaba volverá a ser verde, y que las matas me llegarán de nuevo por las rodillas, y que de nuevo crecerán plantas de hojas blandas como lechugas en agua fría. Tal vez nadie que se halla parado a mirar la bruta naturaleza, sobreviviendo a nosotros mismos bajo una luz cegadora, creerá del todo lo que ha visto; nadie que se halla parado a mirar podrá olvidar el calor intenso de la tarde temprana, la fuerza del viento arrollador y todos los sonidos del silencio.

Carmen Fernandez Peña

El descanso y el cuidado del cuerpo, no esta reñidos con la diversión
El descanso y el cuidado del cuerpo, no esta reñidos con la diversión

El descanso y el cuidado del cuerpo, no esta reñidos con la diversión, por eso en el SPA Calagrande.

Leer mas

Actividades de Rodalquilar Arte
Actividades de Rodalquilar Arte

Asociación Rodalquilarte organiza: lectura de textos y…

Leer mas

13, 14, 15 de Abril VIII Desembarco Pirata en San Jose  2018
13, 14, 15 de Abril VIII Desembarco Pirata en San Jose 2018

"Un día los habitantes de San José se dieron cuenta de que un pueblo sin fiestas era como un jardín sin flores y la…

Leer mas

Carmen de Burgos y Rodalquilar
Carmen de Burgos y Rodalquilar

Ya no entendemos Rodalquilar sin Carmen…

Leer mas

Un Mar de Solidaridad
Un Mar de Solidaridad

Como cada año Mar Solidaridad llena…

Leer mas