Ruta de las Calas

Ruta de las Calas

 

Ruta de las Calas
Características:

18 Km. lineales.
6 a 7 Horas.

Dificultad: Alta
Partimos desde San
José en otro tiempo pueblo de pescadores y que en al actualidad se ha convertido
en el principal enclave turístico dentro del Parque Natural.
Tomamos dirección a las playas de Genoveses y Monsul.
A la altura del molino, actualmente en ruinas, hay un antiguo camino de servidumbre,
con un cartel indicativo, que desciende entre pitacos, chumberas, tomillos, y
palmitos, hasta llegar a un pequeño pinar que nos da la bienvenida a la playa
de los Genoveses. Donde desembarcaban mercaderes y piratas. Andando por la playa
llegaremos hasta el Morrón de los Genoveses, donde ascendemos por un pequeño sendero.
Deshacemos la subida y seguimos hacia el Sur por un sendero que discurre por la
costa entre calas y acantilados, rocas tapizadas por algas y basaltos de un color
especialmente oscuro. La primera es cala Amarilla, pequeña y recogida, que dejamos
a nuestra izquierda. Podemos bajar a esta cala o continuar el sendero que accede
hasta cala Chica.
Desde Cala Chica y en función de las mareas, que depositan o retiran arena de
la playa, podremos pasar por la orilla o bien subir al barranco de cala chica
para bordear el monte que la separa de cala Grande; playa con columnas de basalto
donde antiguamente se explotaba una cantera de adoquines. LA arena es fina y oscura,
como la mayoría de estas playas, todas de oriegb volcánico. Por la costa atravesamos
la cala del Barranco y el Lance del Perro. El Lance es una bella playa en la que
destacan los monolitos de basalto en el centro de la arena. Debido a una colada
andesítica que podemos observar perfectamente, no es posible pasar por la orilla
hasta la siguiente cala, por lo que debemos subir pro el sendero de la colina
y pasar sobre los acantilados hasta llegar a la playa del Barronal, la más grande
de todas ellas, Veremos por debajo, otras calas inaccesibles desde el sendero,
por lo que cuando lleguemos a la playa del Barronal, retrocederemos ya por la
costa para disfrutar de la cala de los Basaltos, llamada así por las columnas
de basalto que, en forma de cortina, podemos observar aquí, normalmente comparadas
con los tubos de órgano. Volvemos a
Barronal } tomamos el sendero que hacia el interior nos lleva por la zona dunar
plagada de barrones y de un antiguo cultivo de sisal y bordeando, la duna rampante
de Mónsul (esta protegida y no se puede subir a ella) llegaremos a una de las
playas más bellas y famosas del Parque, la playa Mónsul, en la que destaca en
el lateral izquierdo, un tómbolo conocido por la Peineta y a la derecha los acantilados
en forma de cornisa provocados por la erosión marina. Esta playa ha sido escenario
de numerosas producciones fotográficas como “El Barón de Munchansen” o “Indiana
Jones” y la última cruzada”.
Por la pista que transcurre por el interior dejando a la derecha el pozo del agua,
accederemos a la playa de la Media Luna y a la cala de Carbón; esta última muy
bonita. A partir de ahora seguiremos todo el camino por la pista litoral que asciende
hasta Vela Blanca.
Cabe recordar que nos adentramos en una de las zonas de alto grado de protección
por sus especies vegetales, algunas endémicas como el dragoncillo del cabo o el
cornical, que crece en las laderas que se asoman al mar.
Este camino también se caracteriza por sus innumerables cavidades de origen volcánico,
los palmitos (especialmente grandes), lentiscos, acebuches , y las plantaciones
de esparto. Llegamos a la Torre de la Vela Blanca, torre vigía del s.XVIII, desde
donde observaremos sin ningún problema el camino que llevamos recorrido y el que
nos queda hasta llegar al faro de Cabo de Gata.
El descenso hacia el faro lo haremos por la carretera hasta encontrar el aparcamiento
de cala Rajá, a la que se accede por un sendero encajado en un barranco.
Tras su visita, retrocederemos y subiremos otra vez por el barranco y continuar
por un sendero que se abre a la izquierda, Desde este sendero, a nuestra espalda,
comenzaremos a ver el arrecife del Dedo, Pasamos por cala Arena y continuamos
por una pista de tierra ancha que nos devuelve a la carretera asfaltada. A cien
metros, tenemos oro desvío a la izquierda que nos lleva hasta el arrecife de las
Sirenas, nombre popular que recibe la foca monje y que habitó esta costa hasta
1974. El Arrecife son chimeneas volcánicas que emergen del mar. Bordeando la valla
de la casa que allí se encuentra llegaremos al mirador de las Sirenas, que se
encuentra a los pies del faro de Cabo de Gata. Seguro que disfrutáis de este maravilloso
recorrido.


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