{"id":58,"date":"2003-01-14T00:00:00","date_gmt":"2003-01-13T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.parquenatural.com\/blog\/joe-strumer\/"},"modified":"2003-01-14T00:00:00","modified_gmt":"2003-01-13T23:00:00","slug":"joe-strumer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/joe-strumer\/","title":{"rendered":"JOE STRUMER"},"content":{"rendered":"<p>Joe Strumer estubo enamorado del Paruqe atural de Cabo de Gata. A todos los habitantes de la zona nos afect\u00f3 la noticia de su muerte. Aqu\u00ed publicamos un &#8220;epitafio&#8221; recbido en este portal.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>                           Joe. In memoriam. <\/p>\n<p>Como una bomba brutal y despiadada ha llegado la terrible noticia: Joe ha muerto; es \u00e9sta \u2013\u00bfacaso no todas?- una muerte inesperada, gratuita y sinsentido, que hace brotar primero la incredulidad, luego la desesperanza y, finalmente, las l\u00e1grimas de los que le quer\u00edamos. Y parece dif\u00edcil pensar que no le quisi\u00e9ramos todos los que le conoc\u00edamos. La irremediable y canalla realidad de su desaparici\u00f3n f\u00edsica me remueve sobre todo el estomago y el coraz\u00f3n, pero tambi\u00e9n la memoria. Y la memoria me  acerca al hombre, al amigo, al ni\u00f1o eterno que Joe era; la memoria me susurra su voz c\u00e1lida y cercana chapurreando ese espa\u00f1ol tan suyo, rico en giros y modismos populares. A Joe le excitaba explorar y paladear los rec\u00f3nditos y sugestivos recovecos de nuestro refranero, al que quiz\u00e1 consideraba \u2013intuyo- el tesoro ling\u00fc\u00edstico callejero de un pa\u00eds y unas gentes que sin duda amaba, y expresivo de sus costumbres, ritos,  frustraciones, esperanzas, penurias, deseos y algarab\u00edas varias. Acervo con el que \u00e9l enredaba y jugaba con pasi\u00f3n e ingenio, haciendo sus propios pinitos: \u201cLa hora de la basura es la hora mas pura\u201d, \u201cpescadores sin durmiendo\u201d, \u201c\u00a1que viva la peseita!\u201d.  <\/p>\n<p>Esa misma pasi\u00f3n e ingenio las pon\u00eda en su forma vivir, de sentir, de amar&#8230;de darse, siempre espl\u00e9ndido y locuaz, imprevisible y divertido, ya fuera construyendo durante horas o d\u00edas extra\u00f1os o in\u00fatiles artilugios para solaz de ni\u00f1os y mayores, inventando divertidos dibujos que trasladaba a cuadernos o camisetas, para lo que sol\u00eda ir siempre provisto de utensilios variopintos tal vez facilitados por alg\u00fan Harpo Marx invisible, proyectando con tes\u00f3n aventuras imposibles, o acarreando a todas partes miles de objetos y accesorios aparentemente inservibles pero a cada uno de los cuales su cabeza tenia reservada una inveros\u00edmil misi\u00f3n.  <\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de Joe est\u00e1 en la radio, en la televisi\u00f3n, en los peri\u00f3dicos, en Internet&#8230;Dicen los medios de comunicaci\u00f3n que era un mito, una leyenda del rock &#038; roll. Tal vez sea verdad; es m\u00e1s, seguro que es verdad. Pero mas importante aun, para los que tuvimos la enorme suerte de conocerle y compartir momentos con \u00e9l, es que era un gran hombre, una fuente de energ\u00eda e imaginaci\u00f3n inagotables, capaz de colocar un preservativo-pantalla a una farola municipal y convertir el evento en multitudinario acontecimiento, en happening l\u00fadico-rebelde-festivo apto para todos los p\u00fablicos;  un manantial de emotividad y ternura, capaz de preservar con mimo y grandeza de esp\u00edritu cualquier forma de existencia viva; un ser generoso y vitalista, con el que era imposible no tener empat\u00eda. <\/p>\n<p>Pienso en Joe y veo sus banderas ondeando al viento de levante o de poniente; lo veo en su coche, primorosamente embellecido con pitas secas y otros abalorios vegetales, y tambi\u00e9n con frases  escritas sobre el manto de desierto que lo cubre; lo veo con ojos excitados, arrastr\u00e1ndonos a descubrir un a\u00f1o mas la garganta cada vez menos infantil del prodigioso Ni\u00f1o de Olivares; lo veo en su Patio Party con botellas de todos los colores y tama\u00f1os arracimadas en sus manos; lo veo dentro de la piscina, de pie, est\u00e1tico, con un sombrero tejano \u2013o tal vez de paja- y gafas negras mientras suena una cumbia remota; lo veo rodeado de ni\u00f1os -que le observan y escuchan arrobados y c\u00f3mplices- tramando alguna instalaci\u00f3n o ingenio, o alg\u00fan itinerario o descubrimiento novelesco; lo veo acercarse con ojos p\u00edcaros como si fuera a contarte el mayor de sus secretos o un problema de envergadura, para acabar pidiendo t\u00edmidamente cualquier menudencia casera, tal vez un destornillador o un bote de mayonesa, si es con ajo mejor; lo veo, ya de madrugada y con el sol apenas escupiendo su primer claror sobre nuestras cabezas, musitando con contagiosa convicci\u00f3n aventuras futuras, las de pasado ma\u00f1ana o las del a\u00f1o que viene; lo veo arrebujando sus cosas en inciertas bolsas de viaje una hora antes de su vuelo de regreso, y perorando que ya no llego, que ya no llego, casi al mismo tiempo que por lo bajini me convoca a las delicias subsiguientes a su perdida del avi\u00f3n. <\/p>\n<p>Esta vez sin embargo, Joe ha cogido otro avi\u00f3n, de ignoto recorrido, para el que no  ten\u00eda billete. Alg\u00fan desaprensivo debi\u00f3 ofrec\u00e9rselo y el no supo rechazarlo. Sus banderas, sus cumbias, su candor y su contagiosa energ\u00eda deben tener revolucionado al pasaje y a la tripulaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Mientras su avi\u00f3n vuela, permaneceremos aqu\u00ed, en este Sur que tanto am\u00f3, como vidrios rotos de esa pen\u00faltima copa tantas veces rechazada; como esquirlas inertes de ese ultimo verano que anidar\u00e1 en nuestra memoria como el pen\u00faltimo que pasamos con \u00e9l. <\/p>\n<p>Y mientras vuelve, sea del modo que sea, venga Joe, que no se diga&#8230;la pen\u00faltima, procurar\u00e9 digerir esa melod\u00eda que \u2013ahora s\u00ed- resuena abrumadamente en mi interior:  Yot\u00b4 quierro y finito, yote querda, oh ma c\u00f4razon&#8230; <\/p>\n<p>Madrid, 25 de diciembre de 2002. <\/p>\n<p>                                                                  Joselito.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joe Strumer estubo enamorado del Paruqe atural de Cabo de Gata. 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In memoriam. <\/p>\n<p>Como una<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-58","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}