{"id":842,"date":"2021-04-16T00:29:14","date_gmt":"2021-04-15T22:29:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.parquenatural.com\/blog\/cabo-de-gata-nijar-tierra-mar\/"},"modified":"2021-04-26T13:49:25","modified_gmt":"2021-04-26T11:49:25","slug":"por-el-cabo-de-gata-y-njar-donde-la-tierra-se-hace-mar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/por-el-cabo-de-gata-y-njar-donde-la-tierra-se-hace-mar-2\/","title":{"rendered":"Por el Cabo de Gata , N\u00edjar y Carboneras. Donde la tierra se hace mar"},"content":{"rendered":"<p>Hacia el sol de levante Las aguas del Mediterr\u00e1neo bajan, de nuevo, la mayor parte de nuestra ruta, la cual transcurre bajo el sol de Levante.<br \/>\nUna continua sucesi\u00f3n de playas, calas y ensenadas se prolongan, hacia el norte, en atractiva fusi\u00f3n de estas tierras, visitadas, desde antiguas \u00e9pocas, por culturas y gentes procedentes de otros lugares. Importantes aprovechamientos tur\u00edsticos se distribuyen por una costa que, pese a todo, conserva en la mayor parte de su espacio el car\u00e1cter agreste y natural.<br \/>\nTodav\u00eda hoy, inmersos en el turismo de masas, podemos encontrar en nuestra ruta, escondidas playas a las que solo es posible acceder a pie o en apacible paseo en barca.<\/p>\n<p>En ellas, la practica del naturismo se integra armoniosamente con el entorno virgen, resultando un hecho normal, nada discordante. El origen de la ruta se situa en la villa mar\u00edtima de Carboneras.<br \/>\nPara llegar hasta all\u00ed, tomaremos en Almer\u00eda, la Autov\u00eda del Mediterr\u00e1neo, en direcci\u00f3n Murcia, para abandonarla cuando anuncie este destino.<br \/>\nEl acceso hacia el mar, atraviesa una parte del Parque Natural Mar\u00edtimo-Terrestre de Cabo de Gata- Nijar que, en su extremo septentrional, tiene su limite en la pr\u00f3xima Punta del Santo, aunque el \u00e1rea de Carboneras queda excluida de su protecci\u00f3n.<br \/>\nEl relieve tabular de La Mesa de Roldan, resalta en el horizonte, anunciando la pronta visi\u00f3n de las azules aguas que bajan Carboneras.<br \/>\nAntes de llegar a la localidad, las altas dimensiones de la central t\u00e9rmica de Endesa y la fabrica de cemento, chocan en nuestras retinas, no acostumbradas en estas tierras, a los inmensos artificios del hombre.\u00a0 Al acercarnos a su paseo mar\u00edtimo, descubrimos el muelle pesquero, que de reciente construcci\u00f3n, protege la tradicional flota pesquera de la localidad.<br \/>\nSi elegimos ba\u00f1arnos en algunas de sus playas, podremos optar entre Los Coscones, El Lancon, Carboneras, La Marinica, Torrevieja y La Salinicas. Pero si quieren disfrutar de una playa verdaderamente virgen, no lo duden. Tomen el veh\u00edculo y dir\u00edjanse hacia el sur.<br \/>\nAl llegar al punto de informaci\u00f3n de Mesa Roldan, podr\u00e1n dar un agradable paseo (ya se\u00f1alado en la Ruta 1) hacia La Playa de los Muertos.<br \/>\nYa referimos el origen de este nombre, que podr\u00e1 encontrar el lector en anteriores posts.<br \/>\nNosotros, optamos por seguir el sendero que desciende, entre arbustos, a un peque\u00f1o mirador natural y aun mas abajo, hasta llegar a una de las playas mas hermosas de la zona.<br \/>\nDisfrutemos de ella y cuando queramos, dispong\u00e1monos a volver a Carboneras para continuar con la ruta. Dejadas atr\u00e1s estas arenas, y una vez en el pueblo, no debemos abandonarlo sin visitar el castillo de San Andr\u00e9s, germen y nacimiento de la localidad, all\u00ed por el siglo XVI, por obra y gracia del Marques de Carpio. Don Diego de Lope de Haro y Sotomayor, decide en esa \u00e9poca continuar la fortaleza para procurar la defensa de estas tierras, atacadas repetidamente por piratas turcos y berberiscos, saqueadores de haciendas y personas, que vend\u00edan, mas tarde, en los mercados de esclavos del norte de Africa.<br \/>\nOtras doce edificaciones defensivas como La Torre del Rayo, de \u00e9poca nazar\u00ed, se dispersan por su municipio, poniendo una nota de historia y leyenda en todos los recorridos propuestos. Si queremos profundizar en su tradici\u00f3n y tipismo, podemos visitar la lonja de pescado o su variopinto mercadillo -si la visita coincide en jueves-, o saborear sus mariscos y pescados, entre los que sobresale el bonito ahumado y los galanes (caracter\u00edsticos de sus costas).<br \/>\nDespid\u00e1monos de esta villa marinera, contemplando el islote de San Andr\u00e9s, desde el paseo mar\u00edtimo y cojamos el coche para abandonarla, siguiendo la costa, en direcci\u00f3n Mojacar.<br \/>\nAnte nosotros se extienden 21 km de asfalto, que hay que transitar despacio, relajadamente, deleit\u00e1ndonos con el batir de las olas a nuestra derecha y los relieves de Sierra Cabrera a la izquierda.<br \/>\nLa transparencia y belleza de estas aguas, favorece su elecci\u00f3n por muchos submarinistas para el disfrute de las actividades subacu\u00e1ticas; por ello, es frecuente observar las boyas que advierten su presencia. Los abruptos relieves de Sierra Cabrera, al aventurarse hacia el mar, dan lugar a m\u00faltiples y escondidas calas, que nos invitan a desviarnos en cada momento, haci\u00e9ndonos sentir un poco descubridores, hollando tierras v\u00edrgenes. Caiga en la tentaci\u00f3n y disfrute de ellas. No se arrepentir\u00e1.<br \/>\nLa Playa del Algarrobico muestra su amplio arco frente a nosotros, cerrado al fondo por la Punta del Santo, verdadero espol\u00f3n rocoso que se sumerge en el mar. Algunas edificaciones salpican las inmediaciones de forma relativamente armoniosa, sin estridencias constructivas, en un buen ejemplo, nuevamente, de respeto y adecuaci\u00f3n al entorno.<br \/>\nPara contemplar y poder recorrer pausadamente la playa, podemos abandonar la carretera general y tomar la antigua, que discurre muy cerca del mar, y donde podremos dejar el coche para pasear a lo largo de la orilla y, si nos decidimos, darnos un buen ba\u00f1o. Al continuar, notamos pronto, una marcada subida, que permite salvar el resalte p\u00e9treo de la Punta del Santo, verdadera quilla de Sierra Cabrera hacia el mar.<br \/>\nSobre ella, un mirador brinda la posibilidad de recrearnos, una vez mas, en la playa que acabamos de pisar y, descubrir al fondo el faro y el relieve calc\u00e1reo y volc\u00e1nico de La Mesa de Roldan.<br \/>\nAbruptos acantilados y barrancos configuran este accidentado relieve, donde el palmito constituye su formaci\u00f3n vegetal mas importante. Una profunda rambla de paredes verticales, precede nuestra llegada al breve caser\u00edo de Sopalmo. Sus pocas casitas, perfectamente encaladas, su fuente embellecida con toda suerte de vegetaci\u00f3n y sus alrededores, motivan nuestra parada.<br \/>\nEsta encantadora alquer\u00eda es interesante punto de partida para realizar, por lo menos, dos paseos. El primero, desciende la Rambla de la Granatilla, hacia el mismo mar. El segundo, asciende por las laderas de la sierra, entre caminos y senderos, hasta el mismo pueblo de Turre.<br \/>\nDecididos a seguir el itinerario, comenzamos un suave descenso, dejando atr\u00e1s la ermita de El Agua del Medio, muy proxima a otra gran rambla que atraviesa la carretera. Este lecho fluvial reseco recibe el nombre de Rambla de Macenas y conserva a lo largo de su curso una nutrida variedad de flora que, en primavera, alcanza su mayor belleza, transform\u00e1ndola en un verdadero oasis de esplendor y colorido.<br \/>\nUna vuelta del camino descubre La Torre de Macenas; peque\u00f1a, pero solida, construcci\u00f3n artillada del siglo XVIII, protectora de estos parajes. Abandonamos el terreno asfaltado y nos dirigimos hacia el sur, por una pista en buen estado, con el animo de descubrir interesantes lugares. Lo primero que percibimos es lo espectacular de su discurrir, colgada literalmente del acantilado, observando algunos de los mas espectaculares paisaje de esta ruta. Una torre vig\u00eda nazar\u00ed, denominada El Perulico, corona un escarpe rocoso con aspecto irreal, apareciendo en su exigua base, algunos arcos naturales excavados por el continuo batir de las olas. Hasta el siglo XIX fue utilizada para vigilancia por los sacrificados torreros.<br \/>\nEl colorido contrasta entre el profundo azul del mar y el ocre dorado de las rocas, en una plasticidad deseada por cualquier artista. Proseguimos por la pista de tierra y llegamos a la Playa de los Bordonares que antecede a la del Sombrerico.<br \/>\nElija el viajero la que mas le guste, entre estas, o las que contin\u00faan hacia el sur, y prep\u00e1rese, despoj\u00e1ndose de cualquier tipo de prenda y atadura, a sumergirse en estas aguas, con la seguridad de que el bullicio de gente y los chiringuitos, habituales en otras playas, aqu\u00ed? no le romper\u00e1n la paz que, seguramente, en estos momentos le embarga.<br \/>\nCualquier paseo por sus orillas, recogiendo multicolores piedras, conchas o erizos, le llevara a descubrir peque\u00f1as calas escondidas en los acantilados.<br \/>\nTome precauciones con las mareas, y no corra peligros innecesarios, pues nos quedan muchas cosas por descubrir y disfrutar.<br \/>\nRetrocedamos hacia el castillo y dispong\u00e1monos a continuar. De nuevo otro gran arco define La Playa de Mecenas y del Indalo, vislumbrando ya en la lejan\u00eda la llamativa imagen de Mojacar.<br \/>\nSu visi\u00f3n, de un blanco radiante, destaca sobre un azul n\u00edtido, constante tel\u00f3n de fondo de esta localidad almeriense, renombrada como ninguna, en Espa\u00f1a y mas alli de nuestras fronteras.<br \/>\nPero antes de conocerlo llamamos la atenci\u00f3n al lector sobre sus dos localizaciones que diferencian el hist\u00f3rico emplazamiento, del mas moderno Mojacar Playa. Ya que estamos en la orilla del mar, comentaremos primero algo de este ultimo.<br \/>\nUn moderno conjunto de edificaciones, donde predomina el blanco inmaculado, se extiende desde el mar hacia las laderas de Sierra Cabrera. A nuestro alrededor, se suceden formas y estilos que enorgullecen a sus arquitectos y vecinos.<br \/>\nLas formas redondeadas de los remates de sus casas, las c\u00fapulas, los minaretes, las escalinatas, las formas cubicas, los juegos de sombras y luces, completan un conjunto arm\u00f3nico, perfectamente adecuado al entorno. Se trata una vez mas, y quiz\u00e1s sea el mas importante de los ejemplos, de esa arquitectura constructiva que admiran muchos almerienses, que, desgraciadamente, tiene el contrapunto en inmensas representaciones en las costas espa\u00f1olas.<br \/>\nSi queremos saborear un poco mas este pueblo humanizado y transitable, aparquemos el coche y recorramos el Pueblo Indalo, germen y ejemplo del resto de edificaciones, donde se siente una profunda herencia \u00e1rabe, f\u00e1cilmente identificable al ascender por sus escalinatas y callejuelas.<br \/>\nTal calidad de vida, es bien aprovechada por los turistas extranjeros que llegan a protagonizar toda la vida local. Anuncios, r\u00f3tulos, indicaciones, menos, etc&#8230;, se encuentran en idioma extranjero, hecho este que, humildemente creemos, menoscaba la personalidad de una localidad con recursos y atractivos suficientes para mantener su propia identidad hispana. Pero, en fin, es la contrapartida, las desgraciadas concesiones que despersonalizan gran parte de las costas de nuestro pais, en un malentendido desarrollo tur\u00edstico, que aqu\u00ed?, por lo menos, encuentra un id\u00edlico entorno.<br \/>\nDebemos abandonar este animado centro tur\u00edstico si queremos descubrir ese otro Mojacar, el de siempre, el tradicional, donde naci\u00f3 esta cultura indalica que impregna toda la villa. Desprend\u00e1monos del coche, en alg\u00fan estacionamiento destinado al efecto, y prepar\u00e9monos para recorrer este pueblo, hecho para disfrutar andando.<br \/>\nNos daremos cuenta, por lo empinado de sus calles, que crece alrededor de un cerro dominando una regio hist\u00f3ricamente poblada por culturas que admiraron, al igual que nosotros, su benignidad.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/myalmeria.com\/public\/data\/images\/originals\/5c3395af0b4a5-74296043-1.jpg\" alt=\"Levante Almeriense - Historia | My Almeria\" width=\"610\" height=\"366\" \/><br \/>\nLa cultura del Argar, fenicios, griegos, romanos, cartaginenses; todos dejaron trazos de su cultura en lugares como Rajada de Ortega, Cerro Cuartillos, Caldero, Cabezo de Mata, Llano Manzano, etc&#8230; Pero sin duda alguna, la cultura \u00e1rabe transciende en su historia hasta tiempos muchos mas pr\u00f3ximos que la historia transcribe. Este antiguo sultanato nazar\u00ed fue frontera cristiana y musulmana, que erige para su defensa torres de vigilancia.<br \/>\nLas continuas razias cristianas encuentran reposo, cuando en junio de 1488, los Reyes Cat\u00f3licos env\u00edan a Garcilaso de la Vega, como capit\u00e1n encargado de entablar conversaciones de paz con su alcalde. La entrevista es amigable y fruct\u00edfera, pues permite a sus moradores convivir en paz con los cristianos hasta mucho despu\u00e9s de la rebeli\u00f3n morisca. Si quieren conocer algunos monumentos andaluces, pueden visitar la ya mencionada Torre del Perulico o los restos de lo que fuera su castillo, hoy convertido en templo parroquial, muy transformado.<br \/>\nAlgunas fuentes y aljibes permanecen como parte de este \u00e1rabe legado que ha trascendido hacia algo mucho mas importante y visible, aun hoy en d\u00eda. Solo tendr\u00e1, el viajero, que deambular por las plazas, calles, pasadizos, arquer\u00edas, callejones sin salida&#8230;, entonces estar\u00e1 viendo una trama urbana totalmente \u00e1rabe, similar a la que puede ver, si desde la capital, decide trasladarse a nuestro vecino desconocido del Magreb.<br \/>\nSi es afortunado y contempla alguna antigua foto de esta ciudad, como la que aparece en la excelente publicaci\u00f3n de Almer\u00eda Pueblo a Pueblo, podr\u00e1 confirmar nuestra aseveraci\u00f3n. Pocas im\u00e1genes de Espa\u00f1a coinciden, tan realmente y hasta hace tan poco, en lo que este pais siempre fue: fruct\u00edfera mezcla de culturas.<br \/>\nEl efecto singular de Mojacar ha provocado una hist\u00f3rica atracci\u00f3n de peculiares personajes: estrellas de cine, acaudalados extranjeros, buscadores de fortuna y sobre todo artistas. Nos sentimos obligados a hablar de Jes\u00fas de Perceval, y el alcalde Jacinto, promotores de la verdadera transformaci\u00f3n de Mojacar.<br \/>\nEllos protagonizaron un movimiento pionero que convirti0 a esta villa del Mediterr\u00e1neo en un renombrado punto de encuentro de artistas, intelectuales, pol\u00edticos, ricos o &#8220;simplemente&#8221; viajeros como nosotros. Despu\u00e9s del prolongado paseo, no podemos dejar de adquirir alg\u00fan recuerdo en los numerosos puestos y tiendas que jalonan nuestro deambular por este pueblo con &#8220;duende&#8221;.<br \/>\nHa de tenerse en cuenta que hasta aqu\u00ed han llegado j\u00f3venes y artistas de todo el mundo. Unos y otros, crean desde sofisticadas obras de arte, hasta peque\u00f1os recuerdos que bien pueden servir de memoria personal para volver alg\u00fan cercano d\u00eda hasta aqu\u00ed.<br \/>\nSi se prefiere, todavia persiste una importante oferta artesana tradicional, que va desde la ebanister\u00eda hasta la forja, pasando por los textiles y la alfarer\u00eda.<br \/>\nSeguro que en este punto, cuando vamos a despedirnos ya de esta luz inolvidable, el lector echara de menos algo. ?Hemos acertado?; efectivamente, dejamos para ultimo lugar el mitico t\u00f3tem que simboliza toda Almer\u00eda:<br \/>\nEl Indalo, el habr\u00e1 sido continuo acompa\u00f1ante de nuestros recorridos, en fachadas, platos, pins, anillos, llaveros, pegatinas, camisetas, posavasos&#8230;; en el exterior e interior de las casas, recuerda su car\u00e1cter protector de cataclismos, tormentas y otros maleficios.<br \/>\nEste personaje que sostiene el arco iris en sus brazos, tiene origen controvertido. Unos consideran que se dise\u00f1o en un caf\u00e9 de Madrid. Otros, entre los que nos encontramos, opinamos que el verdadero origen esta en La Cueva de los Letreros, en V\u00e9lez Blanco -lugar que conocer\u00e1 el lector, si se queda con nosotros, en el recorrido de la Ruta n? 5-. All\u00e1? podr\u00e1? contemplar el que puede ser origen de todos los indalos del mundo.<br \/>\nPoco y, a la vez, much\u00edsimo mas, podemos decir de Mojacar; por ello nos prometemos volver para continuar descubriendo escondidos rincones, como los antiguos lavaderos, la calle de En medio que sigue la primitiva muralla, los bazares, la Iglesia de La Encarnaci\u00f3n, los Arcos de Luciana o la puerta de la ciudad, sin olvidarnos de entretenernos en sus mercadillos, o descansar durante algunas noches en el Parador de los Reyes Cat\u00f3licos, lo que nos permitir\u00e1 vivir y saborear el ambiente nocturno y diurno, a cual, mas atractivo y sugerente.<br \/>\nVolvamos al aparcamiento y prosigamos la ruta. Dejamos atr\u00e1s el mar hasta el fin de nuestro viaje, y dirigimos nuestros pasos hacia Turre y Sierra Cabrera. Las blancas azoteas impresionan nuestras retinas en las ultimas im\u00e1genes que perduraran hasta nuestra segura vuelta a Mojacar.<\/p>\n<p>A solo tres kil\u00f3metros se emplaza Turre, dejando entrever a sus espaldas los fuertes escarpes de Sierra Cabrera, tambi\u00e9n denominada Sierra Dulce, que a pesar de su corta proximidad al mar, encierra cotas muy cercanas a los 1.000 m. Destaca, como en la mayor parte de estos pueblecitos, su parroquia, de gran factura (del siglo XIX), dedicada a la Inmaculada Concepci\u00f3n y la ermita de San Francisco del siglo XVI. Su poblamiento prehist\u00f3rico, nuevamente, queda atestiguado en numerosos lugares.<br \/>\nEl Paleol\u00edtico Superior, el Neol\u00edtico y otros per\u00edodos prehist\u00f3ricos muestran restos de su pervivencia en la Cueva de la Palmera, y la Cueva de los Murci\u00e9lagos, bajo el antiguo poblado musulm\u00e1n de Teresa. Si es viernes, ac\u00e9rquese al mercadillo. Curiosee? entre los puestos; seguramente encontrara algo interesante, sin ir mas lejos, una fruta sabros\u00edsima.<br \/>\nVisite, si lo desea, los talleres artesanos que ofertan trabajos y especialidades de esparto, encajes de bolillos y lat\u00f3n. Al llegar a este punto, perm\u00edtanos querido lector, hacer un comentario aclaratorio que evitar? confusiones. A lo largo y ancho de Almer\u00eda, hemos contemplado una prol\u00edfica y muy variada oferta artesanal que pr\u00e1cticamente\u00a0 recorre todas las especialidades existentes en este pa\u00eds. Ahora bien, tal riqueza, herencia y tradici\u00f3n de las m\u00faltiples culturas que habitaron estas tierras, cuenta con una inexistente red de comercializaci\u00f3n, lo cual dificulta notablemente la adquisici\u00f3n de estas piezas.<\/p>\n<p>As\u00ed en muchos lugares, resulta toda una proeza, que la mayor parte de las veces acaba en fracaso, intentar descubrir al artesano que se &#8220;esconde&#8221; en su casa y trabaja por encargo, ofreciendo su producci\u00f3n a clientes ya asiduos. Claro esta, que tambi\u00e9n existen honrosas excepciones, como en N\u00edjar, Sorbas, Albox o Mojacar, pero son las menos. La mayor\u00eda de las veces nos contentaremos con ver alguna producci\u00f3n artesana, en los chiringuitos de recuerdos, en plazas lejanas, lamentando no poder adquirirlos &#8220;in situ&#8221;. Aunque pueda servir de poco, desde estas p\u00e1ginas queremos animar a los responsables de las promociones artesanales y a los mismos maestros, a que sigan el ejemplo de N\u00edjar y de la mayor parte de los lugares del resto de Espa\u00f1a donde avanza el asociacionismo artesano.<br \/>\nTal vez as\u00ed, lo que uno solo no puede permitirse, se tornara en f\u00e1cil solucion para el colectivo y para nosotros, los clientes y admiradores de la mas primitiva industria y producci\u00f3n art\u00edstica de Andaluc\u00eda que, de esta manera, podremos disfrutar de su adquisici\u00f3n.<br \/>\nEn nuestro paseo urbano nos detendremos para tomar un tentempi\u00e9 o, ?por que no?, sentarnos a la mesa. Si asi lo decidimos, \u00a1enhorabuena!, habr\u00e1 optado por comer en un pueblo afamado por la cocina t\u00edpica de la zona. Podr\u00e1 elegir entre contundentes guisos como las migas con tropezones, los gurullos, la olla de trigo, las pelotas, los caracoles, la fritailla o el ajo colorao, amen de un buen surtido de postres. \u00a1Buen provecho!. T\u00f3mese un caf\u00e9, y si es conductor, no abuse del alcohol, pues vamos a visitar algunos de los lugares mas rec\u00f3nditos de la Sierra Dulce.<br \/>\nAl salir del pueblo, en direcci\u00f3n a Turre, decidimos antes, visitar las ruinas de la ciudad ibero-romana de Cadima; aunque este nombre sea arabe, hace alusion al &#8220;pueblo antiguo&#8221;. Se localiza en la orilla de la Rambla del Rio Aguas, lo que ha provocado que los procesos erosivos del rio, vayan diezmando su superficie y que, probablemente, la har\u00e1n desaparecer. Parece seguro su poblamiento en el siglo II antes de Cristo, aseveraci\u00f3n hist\u00f3rica, refrendada por la cer\u00e1mica y las monedas encontradas en sus cercanas.<br \/>\nSi vive en la capital y se acerca a las sedes que recogen hoy los fondos del Museo de Almer\u00eda, podra ver una inscripci\u00f3n romana hallada en este lugar. Para acercarse hasta aqui, desde la salida de Turre hacia Los Gallardos, a la derecha de la carretera, serpentea un camino con un indicador que se\u00f1ala Cadima.<br \/>\nTras cruzar el lecho del Rio Aguas, que puede hacer honra a su nombre, remontamos el escarpe de su orilla y proseguimos hacia la izquierda, por encima de este. Otro cartel, cerca de un cortijo, anuncia que nos encontramos en ese paraje ?Sorpresa?, efectivamente, no hay restos espectaculares, aunque si algunas partes de los muros de sus casas, y dicen los entendidos que, restos de la almazara y molinos. Lo que si observamos, es la presencia de abundante tagula, clara alusi\u00f3n a un poblado de la cultura romana.<br \/>\nTras la, no tan llamativa, pero creemos que interesante, visita, volvemos hacia atr\u00e1s y, al alcanzar el asfalto, tomamos direcci\u00f3n a Los Gallardos. Muy cerca de aqui, a la izquierda de la carretera, todav\u00eda con las ultimas casas del pueblo a nuestra vista, ascendemos una empinada calle para acercarnos al caser\u00edo de Torre Cabrera.<br \/>\nFrente a nosotros se levanta airosa Sierra Cabrera con un llamativo verdor, que tambien acompa\u00f1a nuestro discurrir, junto a una vega cubierta en toda su extension del verde brillante de los naranjos.<br \/>\nLa pista de tierra bordea los cultivos y, tras una serie de vueltas, termina en un gran repecho donde aparecen las edificaciones de Torre Cabrera. Nos sorprende, la siempre sugerente, y mas en estas tierras, contemplaci\u00f3n de un lago que, incluso con alguna barca, anima a su paseo.<br \/>\nUn cortijo de colores terrosos, constituye un id\u00f3neo establecimiento dedicado al descanso. Adem\u00e1s, ofrece, en tan apartado lugar, la posibilidad de paseos en bicicleta, a caballo, senderismo, etc.<br \/>\nTodos los alicientes, en definitiva, para aquel que quiera pasar unos d\u00edas al margen del &#8220;mundanal ruido&#8221;, rodeado de vegetaci\u00f3n y agua en pleno coraz\u00f3n de la Sierra Dulce.<br \/>\nEl descenso explica ya la frondosa vegetaci\u00f3n, al recordar el lago que hemos visto m?s arriba.\u00a0 Alcanzamos, de nuevo, la carretera y continuamos, bordeando la sierra, entre olivares y pitas. A nuestra derecha, discurre el R\u00edo Aguas, arrastrando un fluido lechoso, que nos traslada con la imaginaci\u00f3n al no muy lejano Karst de los Yesos de Sorbas.<br \/>\nEn las orillas de este r\u00edo, se suceden molinos sugerentes que dan la posibilidad, a quien lo desee, de realizar un interesante itinerario opcional para disfrutar con su contemplaci\u00f3n.<br \/>\nProseguimos atentos porque, hacia la izquierda, parte una desviaci\u00f3n que se adentra al verdadero coraz\u00f3n de Sierra Cabrera, acerc\u00e1ndonos a uno de esos lugares rec\u00f3nditos y desconocidos de Almer\u00eda.<br \/>\nUna carretera con numerosas se\u00f1alizaciones nos lleva pronto a Cortijo Grande. Este peque\u00f1o pueblo, alejado de la costa, posee un campo de golf y un elevado n\u00famero de viviendas ocupadas, casi en su totalidad, por turistas brit\u00e1nicos, que se han convertido en residentes habituales y en, algunos casos, definitivos.<br \/>\nEl pub y los bares muestran claramente esta presencia extranjera en un paraje singular, lleno de vegetaci\u00f3n, que asume, como comentaba un trabajador de las instalaciones, el hecho de que gracias a estos turistas tengan trabajo y futuro muchas gentes de los alrededores. Si la sorpresa del lugar no nos ha cansado, aun hay mas; continuemos escalando la ladera monta\u00f1osa que se eleva algo m?s adelante y acerqu\u00e9monos a conocer la singular Urbanizaci\u00f3n de Sierra Cabrera.<\/p>\n<p>La carretera es estrecha, lo que exige precauci\u00f3n mientras subimos pausadamente, acompa\u00f1ados por el verde entorno. Nos acercamos a dos despoblados arabes que tuvieron este origen tras la expulsi\u00f3n morisca.<br \/>\nEncima de la parte derecha de la monta\u00f1a se encuentran las ruinas de Teresa, que oculta un poblado del Paleol\u00edtico y del Neol\u00edtico. Por otro lado, justo en donde hoy se ubica la urbanizaci\u00f3n citada, se emplazaba el pueblo \u00e1rabe de Cabrera.<br \/>\nCuando lleguemos a tal localizaci\u00f3n entenderemos la recomendaci\u00f3n de su visita, pues parece que, sus dise\u00f1adores, se hubieran esforzado en recrear la deconstrucci\u00f3n del antiguo poblamiento.<\/p>\n<p>Tal es su acierto en el uso de c\u00fapulas vidriadas, minaretes, arcadas, colorido empleado, formas, etc que a alguien puede recordarle -en su medida- los rasgos de La Alhambra bajo Sierra Nevada. Agradecemos la existencia, aun, de arquitectos con tan buen gusto y saber hacer.<br \/>\nY aqu\u00ed estamos en medio de la monta\u00f1a, sorprendidos por la escogida urbanizaci\u00f3n de estos lugares y con la invitaci\u00f3n de descender hacia la v\u00eda general y proseguir hacia el, ya anunciado, pueblo de Los Gallardos. El R\u00edo Aguas, acompa\u00f1a la marcha, encajado en el terreno y aportando sustento a la variada vegetaci\u00f3n de la que sobresalen esbeltas palmeras, rememorando paisajes norteafricanos. Si quisi\u00e9ramos darnos un buen ba\u00f1o, se nos plantean m\u00faltiples ocasiones para hacerlo, ya que en este lado del r\u00edo, algunos manantiales aportan agua que perdura, gran parte del a\u00f1o, en pozos y charcas. Aunque no nos remojemos, merece la pena visitar el molino de la Higuera o el de la Cueva, que mantiene su estructura p\u00e9trea original y preside un gran paraje natural.<br \/>\nYa en la carretera, pasamos bajo pinos centenarios que preceden la conexi\u00f3n con la Autov\u00eda del Mediterr\u00e1neo. Apenas la mencionaremos, pues nos desviamos, enseguida, hacia Los Gallardos. Esta localidad, anta\u00f1o pedan\u00eda de Bedar, se segrega de esta en 1924, tomando la categor\u00eda de municipio que hoy ostenta. Entre sus atractivos, citamos los, ya visitados, restos de Cadima, las ruinas de los ba\u00f1os \u00e1rabes de Alfarix, el cauce del R\u00edo Aguas y el encajado R\u00edo Jauto, afluente de este, con llamativas paredes rocosas. Al retornar al asfalto, atravesamos la autov\u00eda, por una carretera secundaria, en direcci\u00f3n a Antas.<br \/>\nEl paisaje es alomado, predominando el matorral, hasta que se afianzan los campos de naranjos, anticipo de la llegada a este pueblecito situado delante de los relieves de Sierra Lisbona.<br \/>\nHablar de Antas es rememorar innumerables hallazgos arqueol\u00f3gicos; es hablar de D. Luis Siret y su ayudante D. Pedro Flores, que encontraron incontables vestigios de culturas pasadas. Los descubrimientos arrancan desde el Paleol\u00edtico Medio, Superior, Neol\u00edtico y Bronce; siendo importantes los yacimientos de la Cueva del Serm\u00f3n, El Garcel, La Pernera, etc.<br \/>\nPero sin duda, el motivo que eleva en la ciencia arqueol\u00f3gica espa\u00f1ola, a Antas, a lo mas elevado de nuestra prehistoria, es el hecho de que el citado arque\u00f3logo, descubriera El Argar; dando nombre a toda una cultura, que tuvo aqu\u00ed el centro de su irradiaci\u00f3n en la Edad del Bronce. Siret localizo, en las cercanas del pueblo, una ciudad de compleja estructura socioecon\u00f3mica, con una necr\u00f3polis formada por mas de 1.000 tumbas y abundante utillaje. Antes de acercarnos al yacimiento de El Argar, podemos visitar la iglesia de la Virgen de la Cabeza, del siglo XVI y el Acueducto del Real de principios de siglo y, el que lo prefiera, la ermita del Cabezo Maria, que acoge cada 8 de septiembre una importante romer\u00eda.<br \/>\nEl R\u00edo Antas, bordea el caser\u00edo por el norte, dejando entrever entre los profundos ca\u00f1averales y carrizales, unos fuertes escarpes en donde es f\u00e1cil observar viviendas trogloditas, utilizadas hasta ?pocas recientes y que todav\u00eda guardan algunas cabras, en un particular corral tallado en la arenisca. A lo largo del r\u00edo, los vecinos encuentran lugares de ba\u00f1o y paseo, como el charco de El Goter\u00f3n, Cajete y el de Las Palomas, que reciben las aguas de Sierra Lisbona.<br \/>\nAl abandonar ya el pueblo, nos dirigimos a Vera, atravesando la frondosa mancha de vegetaci\u00f3n que forma el r\u00edo, salvando sus abruptas orillas a lo largo de una empinada cuesta en curva. No se detenga, pero sepa que atraviesa el famoso yacimiento de El Argar. Reconocemos una sensaci\u00f3n de respeto y cierta veneraci\u00f3n al hollar los mismos lugares que, hace miles de a\u00f1os, poblaron nuestros predecesores.<br \/>\nPas\u00e9moslos, si este es nuestro deseo, pero con todo el cuidado que merecen . F\u00e9rtiles cultivos de naranjos, limoneros, granados y un gran n\u00famero de huertas, nos acompa\u00f1an hasta llegar a Vera. Esta amplia localidad, cabecera de comarca, es uno de los n\u00facleos mas significativos del Levante. A pesar de ocupar tierras alejadas del mar, tiene en su municipio algunas de las mejores y mas extensas playas de la ruta, pero dejaremos su visita para mas adelante.<br \/>\nAhora recorreremos su interesante plano urbano donde se agolpan monumentos y lugares de gran atractivo. Disfrutemos del paseo contemplando su iglesia parroquial del siglo XVI, de estilo g\u00f3tico, bajo la advocaci\u00f3n de La Encarnaci\u00f3n, con excelente retablo barroco y la iglesia de San Agust\u00edn. Asimismo, ac\u00e9rquese a la Plaza Mayor, presidida por la Casa Consistorial del siglo XVI. No lo dude. Entre y suba las escaleras que conducen al primer piso.<br \/>\nEn la recepci\u00f3n de los distintos despachos y oficinas podr\u00e1 ver, colgados de las paredes, los escudos de los diferentes gremios que hubo en la ciudad: alpargateros, fondistas y posaderos, herreros, zapateros, hiladores, cocheros, etc.<br \/>\nAl salir puede visitar el Museo Hist\u00f3rico, y si es hora de comer, ?adelante!. Hemos parado en el lugar mas indicado de toda Almer\u00eda, donde atestiguamos puede deleitarse la mejor comida tradicional de toda la provincia. Como creemos que tal aseveraci\u00f3n es acertada y correcta, el lector nos permitir?, por una sola vez en esta gu\u00eda, recomendarle que se detenga a comer en Terraza Carmona.<br \/>\nEste es un restaurante a la vieja usanza. Por sus salas, todav\u00eda pasean las generaciones que precedieron a los actuales encargados de las instalaciones. Su completa direcci\u00f3n familiar y el trato cuidado al comensal, bien merecer\u00e1n su visita.<br \/>\nPero, sin duda a la hora de pedir nuestro sustento, sera cuando admiraremos, de verdad, la riqueza de sus fogones, que nos depararan los mas suculentos platos. Recomendamos dejar la elecci\u00f3n en manos expertas del ma\u00eetre o del chef, que le abrumaran con una &#8220;cata&#8221; de los mas variados y apetitosos platos de la cocina almeriense. Nosotros no nos decantaremos por ninguno, porque esperamos al final del \u00e1gape, su opini\u00f3n.<br \/>\nEs loable el continuo proceso de recuperaci\u00f3n de la cocina tradicional por esta familia, que la ha llevado recientemente hasta tierras niponas para promocionar los productos de la provincia. Para que puedan degustar, en sus casas, alguna especialidad de las que all\u00ed se sirven, adjuntamos su receta de uno de los platos mas t\u00edpicos de Almer\u00eda. Tras la copiosa comida, y para no caer en el letargo propio de la digesti\u00f3n, podemos acercarnos a contemplar el convento de los Padres M\u00ednimos, del siglo XVII, o el Real Hospital de San Agust\u00edn.<\/p>\n<p>Desde alli, nos decidiremos a abandonar la localidad, y retornar hacia los aires marinos de Garrucha. En el paisaje predominara el olivar, dejando ver en el horizonte Sierra Cabrera y Mojacar, recostados sobre uno de sus escarpes. Algunas construcciones se agolpan ya en modernas urbanizaciones, anunciando la llegada a Garrucha.<br \/>\nLo mas indicado, sera acercarse a su afamado puerto pesquero y deportivo y dejar nuestro coche en las inmediaciones. Si as? lo hacemos, podemos admirar la joya de la ciudad, el paseo mar\u00edtimo. Este prolongado mirador, con una esplendida barandilla de m\u00e1rmol blanco, abre las puertas de esta localidad al mar y nos regala una atractiva playa dispuesta siempre para el ba\u00f1o.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/argarica.es\/images\/2019\/05mayo\/yacimiento_argarico_de_fuente_alamo-turismo-levante-almera.jpg\" alt=\"El Argar en la prehistoria mediterr\u00e1nea, pasado y presente. Entrevista con Roberto Risch y Carlos Velasco - ARGARICA\" width=\"735\" height=\"361\" \/><br \/>\nLos hallazgos arqueol\u00f3gicos encontrados en su solar urbano y en las cercanas, delatan un pasado que se remonta a la cultura argaica, bien documentado ya en ?poca musulmana. El comercio y la pesca han sido desde entonces actividades cotidianas en sus gentes.<br \/>\nHasta que en 1838 se descubre, en algunos cerros pr\u00f3ximos, yacimientos de plata que introducen a Garrucha en la fiebre minera, generalizada en toda Almer\u00eda y mas all\u00e1 de sus l\u00edmites provinciales. Hornos de fundici\u00f3n, empresas mineras, cables de mineral y ferrocarril, que tra?an del interior la materia prima&#8230;, son solo algunos de los elementos transformadores de la vida y el aspecto de la ciudad. Tal fue la importancia y el prestigio social adquirido, que llegara tener 10 consulados de otros tantos paises del orbe, amen de casinos, teatro, club de tenis, etc. Recorremos por entero el paseo mar\u00edtimo, disfrutando de sus cuidados dise\u00f1os y de la arquitectura urbana que se dispone en su flanco. Si es curioso, tambi\u00e9n puede visitar la lonja del pescado, al atardecer, para ver su subasta. Desde all?, nada mas apetecible que acercarse a alguno de sus numerosos restaurantes, o bares, para degustar las t?picas gambas de Garrucha, o los pescados que hemos visto hace unos momentos reci\u00e9n sacado del mar.<br \/>\nA partir de aqu\u00ed, se extiende, hacia el norte, una continua playa, que constituye la natural salida al mar de los municipios de Vera y Cuevas de Almanzora.<\/p>\n<p>Puede recorrerse por sus orillas, hasta llegar a Villaricos, donde continua la siguiente ruta. Si alguien decide pasear por las enormes &#8220;orillas del Playazo&#8221; aptas para el naturismo- antes atravesar? la urbanizaci\u00f3n de Puerto del Rey. Delante, &#8220;tan solo&#8221; queda una continuada playa en la que por hoy nos despedimos de este m?s que interesante recorrido; disfrutando del sol de Levante.<\/p>\n<p>NO DEBE PERDERSE<\/p>\n<p>SALINAS DEL CABO DE GATA<\/p>\n<p>Pocos espacios hay en la provincia de Almer\u00eda,\u00a0donde sea tan palpable la profusi\u00f3n de vida salvaje.<br \/>\nLa elevada biodiversidad del entorno, con mas de 150\u00a0especies de aves censadas en mas de 300 has. de aguas encharcadas, lo convierten en una de las zonas\u00a0mas privilegiadas de toda Europa para la observaci\u00f3n ornitol\u00f3gica. La visi\u00f3n de miles de flamencos, levantando su vuelo rosado sobre estas superficies de cristal salino, ser? un espect\u00e1culo dif\u00edcil de olvidar.<\/p>\n<p>CABO DE GATA Agrestes acantilados de Las Sirenas, azul cobalto y verde esmeralda de sus aguas; ocres, dorados y negruzcos relieves volc\u00e1nicos, conforman un conjunto fant\u00e1stico y evocador entre la austeridad de la naturaleza y la abrumaci\u00f3n paisaj\u00edstica. Contemplar este para\u00edso en la paz del atardecer o bajo el sol m?s radiante, justifican, sobradamente, su calificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>SAN JOS? Y ENSENADA DE LOS GENOVESES Pocos pueblos de la costa de Almer\u00eda han sabido conjugar, sin estridencias, el desarrollo tur\u00edstico y sus ra\u00edces mas profundas. La estancia en este apartado lugar se enriquece al encontrarse rodeado de calas y ensenadas como la de Los Genoveses. Entre el Cerro del Ave Mar\u00eda y el Morr\u00f3n de los Genoveses se enmarca esta playa totalmente virgen donde fondearon las naves que partieron a Lepanto.<\/p>\n<p>PLAYA DE MONSUL Pr\u00f3xima a la Torre de la Vela Blanca, cobijada entre macizos volc\u00e1nicos, se esconde esta ensenada, verdadera joya del Parque Natural Terrestre-Mar\u00edtimo del Cabo de Gata\u00a0 -N\u00edjar. Su espectacular acceso desde el faro o desde San Jos?, introducen mas atractivos al disfrute de un dia de mar y sol en uno de los lugares mejores conservados de Almer\u00eda.<\/p>\n<p>CALA DE SAN PEDRO La inaccesibilidad del paraje permite el acceso s\u00f3lo en barco o a pie a este rec\u00f3ndita cala. Las ruinas de un viejo castillo, una rumorosa fuente, las sombras de la vegetaci\u00f3n y un fondeadero, nos envuelven en una m\u00e1gica atm\u00f3sfera que har\u00e1 de la visita a este lugar una experiencia que, dif\u00edcilmente, podamos sustraer de nuestra memoria.<\/p>\n<p>LA MESA ROLDAN Como una inmensa proa terrestre que avanza hacia el mar, este impresionante cerro calc?reo, adornado con una luminaria, se transforma en mirador natural sobre las playas v\u00edrgenes del levante almeriense. Cormoranes, alcatraces, ?guilas pescadoras? son habituales visitantes de sus escarpes rocosos, vigilando el pueblecito de Agua Amarga.<\/p>\n<p>HUEBRO Recibiendo de la Roca de Huebro el manantial de vida y frescor, se agolpan unas pocas casas sobre las laderas meridionales de la Sierra Alhamilla. Su arquitectura tradicional, su profunda vegetaci?n y la paz que se experimenta al pasear por sus calles y descansar a la sombra de su iglesia, merecen la subida hasta all?.<\/p>\n<p>RAMBLA DE LAS AMOLADERAS Al poco tiempo de acceder al Parque Natural Cabo de Gata &#8211; N\u00edjar, tenemos la oportunidad de acercarnos al mirador ornitol\u00f3gico que se asoma a esta extensa rambla. La amplitud del paisaje, su variada vegetaci\u00f3n y la presencia de numerosas aves esteparias como: alcaravanes, ortegas y la admirada alondra de Dupont, merecen esta calificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>EL POZO DE LOS FRAILES En pocos lugares de Almer\u00eda, se conserva el elemento primigenio que dio origen al municipio. En el centro de la localidad podemos observar, perfectamente restaurada, la noria que propicia? tal asentamiento. El artificio hidr\u00e1ulico nos recuerda la importancia vital y determinante del agua en este rinc\u00f3n del levante espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>MIRADOR DE LAS AMATISTAS Poco antes de llegar a Rodalquilar, un peque\u00f1o desv\u00edo nos permite acceder a este bello mirador colgado sobre los mismos acantilados. La belleza y colorido de las cristalinas aguas chocando contra las rocas y el entorno que se abarca desde all?, hacen imprescindible su visita.<\/p>\n<p>N?JAR En tan poco espacio, resulta dif\u00edcil hablar de la localidad que preside los Campos de N\u00edjar. De antiguo y prehist\u00f3rico poblamiento, su devenir ha ido ligado a la minera y en los ?\u00faltimos tiempos, a la agricultura.<br \/>\nHoy en da es un centro artesanal, quiz? el mas importante de toda la provincia. No podemos dejar de visitarlo y comprar sus afamadas jarapas o la tan caracter\u00edstica cer\u00e1mica multicolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor parte del recorrido transcurre por el Parque Natural Mar\u00edtimo Terrestre del Cabo de Gata &#8211; N\u00edjar.<\/p>\n<p>Este espacio natural, pionero del proteccionismo andaluz, obtuvo su declaraci\u00f3n en 1987 y ocupa una ancha franja costera del sector sudoriental de Almer\u00eda. Por la riqueza de su avifauna tambi\u00e9n fue declarado ZEPA (zona de especial protecci\u00f3n para las aves).<\/p>\n<p>El inter\u00e9s geol\u00f3gico, unido a la importancia y diversidad de su vegetaci\u00f3n y fauna mar\u00edtima-terrestre, motivo la creaci\u00f3n de esta figura que permite a todos los almerienses disfrutar de uno de los mas atractivos parajes de esta provincia.<\/p>\n<p>Su relativo car\u00e1cter inh\u00f3spito propicia el que no surgiera el &#8220;desarrollismo&#8221; costero de otras zonas lim\u00edtrofes, lo que favorece sobremanera su conservaci\u00f3n.<br \/>\nMas de 2.500 especies animales y vegetales, pueblan sus costas, salinas, dunas, barrancos, cumbres, acantilados, playas&#8230; en un espect\u00e1culo que merece la pena esforzarse por conservar.<\/p>\n<p>Resumir en tan breves l\u00edneas la enorme biodiversidad de este espacio natural puede ser tarea ardua. Por ello a lo largo de la gu\u00eda se detalla este apartado.<\/p>\n<p>La flora del Cabo de Gata sobrepasa las mil especies, destacando algunos endemismos cono el dragoncillo del Cabo, la aulaga mora, la clavelina del cabo, etc.<\/p>\n<p>El tapiz vegetal predominante es el formado por matorral y gram\u00edneas. Tomillos, azufaifos espinosos, cornical y esparto, comparten el terreno con bosquetes de palmito (la ?nica palmera aut\u00f3ctona en Europa).<\/p>\n<p>Los barrancos y ramblas se pueblan de adelfas y tarajes, y alli donde la humedad se incrementa, surgen espada\u00f1ales y ca\u00f1averales.<\/p>\n<p>Entre las especies faun\u00edsticas que podemos avistar, destacan en la estepa todas aquellas aves caracter\u00edsticas de estos espacios: alcaravanes, ortegas, sisones, ?guilas perdiceras o la rar\u00edsima alondra de Dupont.<\/p>\n<p>En las zonas de salinar la relacion se desborda a m?s de 80 especies entre las que se\u00f1alaremos el flamenco, las cigua\u00f1elas, chortilejos e infinidad de aves lim\u00edcolas.<\/p>\n<p>Anfibios, reptiles y algunos mam\u00edferos se encuentran presentes en el parque, representados por el esliz\u00f3n, la v\u00edbora hocicuda, la culebra de escalera, el gal\u00e1pago leproso, el erizo moruno, el zorro, la comadreja, el tej\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Los mares encierran tal riqueza, que se han catalogado m?s de 1.400 especies y vegetales que referimos dentro del recorrido.<\/p>\n<p>A lo largo del per\u00edodo terciario, durante diferentes per\u00edodos acaecidos hace mas de diez millones de a\u00f1os, se gesto? gran parte del terreno que observamos.&lt;&lt;&lt;<\/p>\n<p>La Sierra de Cabo de Gata es un buen ejemplo de ello. Posteriores procesos erosivos, unidos a transgresiones y regresiones marinas, contin\u00faan modelando el paisaje que incrementa su complejidad con la acumulaci\u00f3n de dep\u00f3sitos cuaternarios. Toda esta amalgama de minerales y rocas, adem\u00e1s de otras de mayor antig\u00fcedad, no citadas, provocan paisajes variados, que nos muestran dunas fosiles y m\u00f3viles, junto a depresiones litorales, que se desarrollan al lado de fuertes relieves volc\u00e1nicos.<\/p>\n<p>En el extremo sudoriental del parque, los relieves tabulares muy transformados predominan, sobre un z\u00f3calo volc\u00e1nico bien marcado. Esta diferenciaci\u00f3n geol\u00f3gica y geomorfol\u00f3gica da lugar a erosiones diferenciales que favorecen para nuestro disfrute la aparici\u00f3n de calas, ensenadas y peque\u00f1as playas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia el sol de levante Las aguas del Mediterr\u00e1neo bajan, de nuevo, la mayor parte de nuestra ruta, la cual transcurre bajo el sol de<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":8944,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"elementor_theme","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-842","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rutas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/842"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=842"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/842\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parquenatural.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}