<< Volver a Información

Pintura Ecológica.

PINTURAS ECOLÓGICAS fabricadas por uno mismo. pintura ecologica

PREVIO:


Hablar de “pintura ecológica” parece un contrasentido. Efectivamente la pintura se utiliza siempre para cambiar algo que por su propia naturaleza tiende a oxidarse, a envejecer o a pudrirse: pintarlo supone ir contra la naturaleza de las cosas. Sin embargo, también es cierto que el rápido deterioro de las cosas útiles nos obliga a reponerlas, volviendo a fabricarlas, para lo que hay que gastar nuevamente energía y recursos. No podemos compartir la idea contemporánea de que las cosas valiosas son esencialmente duraderas e inalterables. La pintura se inventó para conservar cosas valiosas, pero frágiles y alterables: quizá pensando que parte de su valor reside precisamente en el esfuerzo que supone conservarlas durante mucho tiempo…
Intentaré explicar el procedimiento de fabricación de algunas pinturas que, si se aplican correctamente, no resulta dañinas para la salud y proporcionan un acabado mejor y más duradero que la mayor parte de las que se venden preparadas. Por estar fabricadas únicamente con componentes orgánicos y materias minerales poco modificadas, son las pinturas menos tóxicas y más respetuosas con el medio que existen. Resultan tan baratas, que generan mucha desconfianza a personas ya acostumbradas a gastar grandes sumas de dinero. Lo que contaré lo he aprendido de en unos pocos libros útiles y serios que he podido encontrar, y en mi propia experiencia obtenida en algunos años de utilización en los más variados trabajos.


La pintura al aceite: explicaciones, fórmulas y consejos.

La pintura al aceite ha sido la técnica utilizada desde la antigüedad para proteger la madera. En distintas variantes, es conocida y usada por casi todos los pueblos, pudiéndose encontrar restos y muestras en puertas y ventanas de todas las partes de mundo. Su olor siempre resulta conocido porque todavía la utilizan mucho los artistas sobre lienzos, tablas y cartones. Esta pintura esta especialmente indicada para madera y otros materiales porosos, pero bien empleada sirve para pintar prácticamente todo, habiendo conseguido buenos resultados incluso sobre superficies de hormigón y chapas de aluminio. Admite sucesivas capas a lo largo del tiempo, por lo que nunca necesitará ser decapada o levantada.
Esta pintura tiene la cualidad principal de dejar el poro abierto a la madera, por lo que permite que esta mantenga su intercambio natural de agua con la atmósfera, adaptándose a los cambios de temperatura y humedad del ambiente.

 

LOSmuchas latas de pintura rebosando MATERIALES



La pintura al aceite-como casi todas las pinturas- se compone de:


1. Aglutinante/secante
2. Disolvente
3. Protector
4. Carga/color

 

 

1.- Aglutinante:    Sirve para que el pigmento/color/carga se pegue a la superficie y la proteja. Debe ser disuelto en disolvente para facilitar el trabajo de extenderlo y darle una textura que facilite su aplicación. La mezcla con disolvente también sirve para retrasar casi a voluntad el secado, permitiendo la ejecución de trabajos más lentos o laboriosos.


Existen varios otros aceites que se han utilizado históricamente, especialmente los de nueces y los de adormideras; además la literatura se suele también referir como aglutinantes a todo tipo de resinas vegetales y fósiles, y a los copales.


Para trabajos de pintura y protección de maderas (en los que se simplemente se busca rapidez, limpieza y economía) es mejor optar por el acabado rústico que se obtiene fácilmente –por precio y disponibilidad- con el Aceite de Linaza.
Este aceite procede de algunas variedades de la planta del lino, por prensado de las semillas, lo que le hace ser un producto muy similar a al aceite de oliva, pero a diferencia de este, el de linaza seca en un tiempo razonable.
Actualmente en el comercio el aceite de linaza sólo se encuentra fácilmente en dos variedades:


Aceite de Linaza Crudo:

Se compra en las tiendas de suministros para pintura artística y en droguerías industriales. Normalmente lo hemos podido adquirir en envases de plástico de dos y cinco litros.
Es el producto más puro. Presenta un color transparente parecido al de la miel fresca, y un característico olor dulzón. Mezcla fácilmente con los disolventes y es capaz de absorber grandes cantidades de pigmentos de color antes de que la disolución llegue a saturarse. Su menor éxito frente a las otras variedades del aceite de linaza que hay en el comercio se debe a que seca mucho más lentamente (en ocasiones tarda hasta una semana). Puede llegar a no secar y quedarse pringoso si se aplica a temperaturas incovenientes, si se mezcla con disolventes distintos del aguarrás, o simplemente si se vierte o conserva en un bote sucio (especialmente si el envase contuvo aceite de oliva u otras grasas).
Los pintores antiguos lo conservaban en tarros de cristal que iban rellenando con bolas de cristal a medida que el tarro se vaciaba, para evitar el contacto con el aire y por tanto el inicio del proceso de secado.
Según nuestra propia experiencia la temperatura ambiente ideal para aplicar las pinturas que fabricaremos con este aceite están entre los 12º C. y los 22º C., por lo que para realizar trabajos de exterior siempre habrá que preferir las estaciones templadas.
Barniz de aceite de linaza. Es aceite de linaza crudo espesado al sol. No lo encontramos en el comercio, pero lo fabricaremos sencillamente poniendo pequeñas cantidades de aceite crudo en recipientes limpios, anchos y bajos, y dejándolo espesar a pleno sol. Los antiguos pintores usaban a estos efectos recipientes de plomo, lo que acelera extraordinariamente el proceso de espesado, pero añade toxicidad al producto resultante. No sabemos determinar si de de su espesado en plomo resulta un producto más o menos tóxico que las pinturas que se venden normalmente en el comercio, que incorporan diversos espesantes químicos. Por su mayor espesor se extiende mejor con una esponja algo dura o una muñequilla, no debe ser nunca disuelto, y si se disuelve, debe hacerse mezclándolo nuevamente con algo de aceite crudo. Su uso sólo está indicado como capa final de acabado, cuando se quiere rematar la pieza pintada con un brillo duro.


Aceite de linaza cocido:

De color claramente más oscuro que el anterior, en ocasiones negruzco y viscoso. Es algo más barato y más fácil de encontrar porque se utiliza para limpiar y engrasar las persianas de madera. Seca con facilidad y en una escala de temperaturas mayor. En la mayor parte de los casos ya le añaden en fábrica productos secativos, normalmente metales pesados (Plomo, cobalto…). Estos secativos artificiales son TÓXICOS, lo que hacen que el producto resultante sólo resulte útil para trabajos que no requieran de un acabado fino, o que estén situados en el exterior. También se venden estos secativos a granel, aunque al añadirlos al aceite habrá que tener cuidado. La idea de que el aceite de linaza seca muy mal es la causa de esta extendida práctica de añadirle todo tipo de secativos. Hay que tener en cuenta que siempre, cuanto más rápido es el secado, menor es el brillo superficial.


2.- Disolvente:     El mejor dislovente es la Esencia de Trementina o Aguarrás. Es un aceite esencial y volatil derivado de las resinas de coniferas. Tiene potentes propiedades bactericidas y fungicidas, pero por su enorme volatilidad, estos efectos no se conservan mucho. Se puede comprobar sumergiendo un taco de madera podrida durante algún tiempo en aguarrás. Hay que tener cuidado porque en el comercio le llaman Aguarrás a cualquier cosa, estando extendida la venta del denominado “Simil de Aguarrás”: un disolvente en parte derivado del petróleo capaz y que es capaz de estropear cualquier trabajo e incluso intoxicar a los pintores. Sólo hay que usar AGUARRAS PURO. Lo mejor es comprarlo en bidones de cinco litros en una buena droguería industrial.


3.-Protector:    Tanto el aguarrás como el aceite de linaza tienen potentes cualidades de prevención de bacterias y hongos, impidiendo incluso el ataque de las termitas y otros insectos xilófagos. Sin embargo, si la madera ha sufrido antes ya de estos ataques, conviene de forma previa matar todos los insectos y sus larvas, porque estas son muy resistentes. Para ello aplicaremos algún insecticida de los del comercio (Xilamón termitas, carcoma…) y cubriremos la madera después de aplicarlo con plástico durante al menos una semana. En madera nueva que vaya a estar en sitios húmedos u oscuros, lo mejor es mezclar directamente estos caros productos (10%) con la pintura al aceite sin que hayamos observado que la perturben ni estropeen. En trabajos de exterior o que vayan a quedar aireados no es necesario añadirle nada a la pintura al aceite.


4.- Carga/color:    Sólo se usarán colores en polvo, no añadiendo nunca los carísimos y poco efectivos tintes líquidos que ahora venden en las tiendas de pinturas. Los colores en polvo se venden aún al peso en las buenas tiendas de pintura, (por dos euros aproximadamente el kilo), aunque el precio depende de la presentación y del color. También se encuentran en bolsas de kilo.
El gusto por los colores depende de cada zona geográfica, debido a la facilidad para conseguirlos en el mismo terreno; brevemente:


1. AZULES: En el mediterraneo hay azules (Añil, azulete, azul de ultramar...). Se vende en droguerías en paquetes, porque se usa para dar tono azulado a la ropa blanca. También en tiendas de construcción porque también se usa para el replanteo de obras. El otro tono de azul que se puede ver con cierta facilidad es el elegante Azul de Cobalto, un color mucho más caro que el añil y de color mucho más oscuro y enormemente cubriente. Seca el aceite de forma natural y es muy recomendable para detalles en contraste con el ocre y el blanco, en los que resalta.
2. VERDES: En la zona Atlántica hay unos extraordinarios colores verdes minerales (de cobre y otros metales). En Portugal se venden en las ferreterías al peso y aún se usan de forma habitual.
3. OCRES: En las zonas de interior de clima suave los colores suelen ser de origen terreo: Tierra de Siena y Tierra de Siena tostada, y una variedad inmensa de ocres de tono frio y de tono cálido: desde el ocre rojizo hasta el ocre amarillo (tono albero). El más barato y habitual es el ocre amarillo, que todavía se vende en paquetes de kilo para añadir a la cal y teñirla. El Tierra Siena Tostada es, a nuestro juicio, el más elegante para interiores, aunque más caro y difícil de encontrar.
4. ROJOS/MARRONES: En toda Castilla encontramos los rojos de óxido de hierro y el color Sombra Tostada (marrón oscuro).
5. BLANCOS: El llamado “Blanco de España” se usa también frecuentemente para pintar, en ocasiones mezclado con los otros. También se usa el llamado “Blanco de Plomo” (óxido de plomo), debido a lo barato y fácil de su obtención, pero es altamente tóxico y con el tiempo ennegrece los trabajos, por lo que debe ser evitado.
6. NEGRO: El elegante color Negro de Humo se ha usado siempre para pintar muebles y para acabados rápidos, limpios y austeros. Es el más barato y el más cubriente de todos, pero no debe mezclarse con otros porque los ensucia y afea.


En cualquier libro de “pintura artística al oleo” se trata este tema con mucha extensión, explicando el origen y características químicas de los pigmentos y la dificultad de su mezcla. Desde nuestro punto de vista -únicamente práctico- lo que dejamos claro es que no conviene nunca mezclar muchos colores, porque se producirá el llamado “gris paleta” que lo afea todo. Lo mejor es elegir uno y usarlo en forma pura. El tener una paleta reducida consigue siempre resultados austeros y elegantes, ya que todos estos colores citados, en sus formas puras, combinan entre si de forma admirable. El oficio tradicional del pintor le enseñaba a evitar la tendencia actual de sobrecargar los trabajos.


Caso de querer obtener algún otro color que los arriba nombrados, y desde mi experiencia, las únicas mezclas que recomiendo son:


Ocre con azulete: se obtiene un verde musgo característico. El tono depende del porcentaje de mezcla de ambos.
Sombra tostada con ocre: Se obtiene el conocido marrón caca con el que se han pintado las carpinterías y frisos interiores en los pueblos durante años.
Rojo óxido y azulete: un morado intenso.
• 50% de sombra tostada, 50% Tierra de Siena Tostada es el marrón oscuro rojizo caracterísco de las tarimas de las casas señoriales de pueblo, en el que se acababa simplemente a la cera.

pincelico con colorcicos
PREPARANDO LA PINTURA Y PINTANDO


A.- PRIMERA CAPA:   Imprimación, sellado y teñido.


MATERIALES NECESARIOS (Para algo menos de tres kilos de pintura)


1. Una botella vacía y seca de agua mineral de cinco litros
2. Un litro y medio de aguarrás puro (Esencia de Trementina)
3. Un litro y medio de aceite de linaza crudo.
4. Un kilo de pigmento natural en polvo de cualquiera de los colores citados (sobrará).
5. Una brocha o paletina de tamaño adecuado a la superficie a pintar.(que no suelte mucho pelo) 6. Un palo limpio para remover

AGLUTINANTE Y DISOLVENTE

En la botella vacía de agua mineral poner un 30% de aceite de linaza crudo (o cocido si la temperatura -o la prisa por que seque- no permite el crudo…) y un 70% de aguarrás puro.

COLOR

Añadir algún color de los descritos hasta saturar la disolución. Remover y no agitar. Si nos pasamos mucho en la cantidad de color, este se precipitará en el fondo, por lo que no deberemos remover demasiado con la brocha para no hacer grumos. En este caso la pintura, una vez seca, manchará al tacto, lo que se arregla simplemente dando la segunda capa con mucho menos color.
Si por el contrario añadimos poco color, la pintura seca no cubrirá perfectamente parte de las vetas de la madera, tiñéndola en vez de pintarla: efecto que a veces es el buscado.
La práctica nos dicta enseguida la cantidad de color que debemos añadir, ya que no hay reglas fijas y depende de la temperatura, del tipo de aceite, del color elegido y del efecto más o menos cubriente buscado por el pintor.
Si la madera esta ya infectada o va a estar en zona húmeda u oscura añadir también un 10% de xilamón anticarcoma/antitermita.(se vende también en envases de 5 litros). (No dejarse convencer por el vendedor para que después también usemos el xilamón de acabado o algún barniz sintético. Nuestra pintura es mejor y mucho más barata.)
Verter en un valde de pintar o más sencillamente en una botella de agua -vacía y seca y cortada por la mitad-, la cantidad de pintura que vayamos necesitando, reservando el resto.
Pintaremos a una capa toda la madera, poniendo especial cuidado en pintar primero muy bien todos los cantos de la madera: esta es la clave de la eficacia protectora de nuestra pintura. La madera se estropea primero por los cantos, casi nunca por las caras.
Si es madera nueva (tablas, tarimas, frisos…), y la adquirimos en paquetes, podemos simplificar el trabajo apilándola sobre el banco, abriendo los paquetes sólo por los cantos y pintándolos antes de sacar las tablas.
En los cantos aplicaremos toda la pintura que admita la madera, evitando que chorree excesivamente, o cubriendo las superficies que se puedan manchar.
Después pintaremos las caras de las tablas con una capa muy fina y extendiendo la pintura siempre de arriba hacia abajo y sin que sea conveniente volver a repasar. Es evidente que cuanto más fina sea la capa antes secará. En la segunda capa corregiremos sin problemas los posibles defectos, por lo que es mejor quedarse corto en esta primera.
Limpiar con aguarrás la brocha y cerrar la pintura.

DEJAR SECAR HASTA QUE EL TACTO NO RESULTE PRINGOSO
(Entre 12 y 72 horas) Conviene, en lo posible, durante las primeras horas, evitar el sol directo especialmente el más intenso del mediodía.

B.- SEGUNDA CAPA:   Pintado.

MATERIALES NECESARIOS

Los mismos que antes pero en otras proporciones. Sorprenderá lo rápido y sencillo que resulta aplicar esta segunda capa, cuando la primera esta seca, pudiendo pintarse en una sola jornada muchos metros cuadrados.

AGLUTINANTE Y DISOLVENTE

Hay que respetar la regla GRASO SOBRE MAGRO: es decir que cada capa sucesiva puede contener más aceite que la anterior pero NUNCA AL REVÉS. Si no respetamos esta regla elemental las capas superiores se agrietan o arrugan con el tiempo.
En otra botella vacía, poner ahora un 70% de aceite de linaza crudo (o nuevamente cocido si fue el que empleamos en la primera capa ) y un 30% de aguarrás puro.

COLOR

Si sólo queremos teñir la madera no añadir nada de color. Al secar, el color de la primera capa penetrará irregularmente en el poro de la madera, apareciendo más oscuro en las partes blandas y remarcando la veta natural. El transcurso del tiempo reforzará este efecto.
Si queremos pintarla de color uniforme (especialmente necesario en las carpinterías de exterior y cuando se precisa protegerla del sol a la intemperie) añadir el mismo color a esta segunda capa, e insistir en las zonas en que la primera capa no cubrió del todo.
No añadir ya en esta segunda capa nada de xilamón. Limpiar con aguarrás la brocha y cerrar la pintura.

DEJAR SECAR HASTA QUE EL TACTO NO RESULTE PRINGOSO (Entre 24 y 72 horas)

C.- TERCERA CAPA:   Acabados.

Proponemos dos alternativos.

1.- Acabado a la cera:
Da a la madera un bonito brillo satinado y a la casa el olor característico de la cera. Recomendado para el acabado de las tarimas de salones pintadas o teñidas, y para cualquier madera simplemente teñida que no estará a la intemperie, o al menos no estará expuesta a sol directo y heladas.

MATERIALES NECESARIOS:

1. Aguarrás puro.

2. Cera natural de abeja (Se vende en droguerías en pastillas, tortas, o escamas simplemente al peso) No usar vaselinas, ni grasas animales, ni “cerinas” o símiles de ninguna especie. Las ceras para madera que se venden ya preparadas son mucho más caras y más lentas de aplicar.

3. Una brocha o paletina de tamaño adecuado a la superficie a pintar.(que no suelte mucho pelo).

4. Una lata grande vacia y limpia. (Las de tomate de kilo sirven bien).

5. Un palo para remover.

6. Un paño/gamuza suave para frotar y sacar brillo.

 

- Preparación de la cera.


1. Poner un trozo (200 gr.) de cera en la lata, cubrir con aguarrás.
2. Calentar un cazo con agua.
3. Poner la lata al “baño maría”.
4. Esperar a que se disuelva la cera en el aguarrás y apagar el fuego.
5. Aplicar con la brocha en capa fina.
6. Sacar brillo enérgicamente con el paño (mejor con los pies si se puede)

ATENCIÓN:   El aguarrás es muy inflamable, manejar con mucho cuidado la lata para que no se vierta nunca accidentalmente sobre el fuego, y apagar siempre el fuego cuando la cera esté ya deshecha. La conservación óptima se obtiene fregando y levantando la cera con aguarrás cuando frotándola ya no se obtiene brillo y repitiendo el encerado.

2.- Acabado al barniz de aceite:
Especialmente indicado para madera a la intemperie, o suelos de tránsito con entablonados, maderas en corrales o en zonas de mucho desgaste oscuridad o humedad. Preparar el barniz como se indicó arriba, y aplicar a muñequilla o a brocha.
Especialmente en trabajos bastos, y en aquellos para los que ya se empleó en las dos primeras manos el aceite cocido, se puede acabar simplemente dando una tercera mano de barniz de aceite de linaza puro sin disolver. Esto simplifica enormemente el trabajo de acabado, aunque el secado resulte largo.
La conservación óptima se obtiene al repetir el barnizado una vez al año fregando previamente con aguarrás la madera para desengrasarla y limpiarla de contaminación.lata de pintura derramada

 

CONTINUARÁ….

Siguientes capítulos en preparación:


Preparación de pinturas de temple (al agua y al aceite).

Preparación del teñido de la cal y pintura al fresco.

Pintura a la cola de queso fresco (pintura de caseína).

Fuente: Jorge Jiménez

jimelue@msn.com