Ruta de a La Caldera de la Majada Redonda

Descripción:

Coordenadas:

 Inicio: 36º 48’ 56,09”N — 2º 5’ 43,71”O

 Final: 36º 49’ 28,40”N — 2º 5’ 41,56”O

 

Calderas Volcánicas

El origen volcánico del cabo de Gata se manifiesta en la estructura del relieve, como en otros muchos detalles. Unas de sus formaciones geomorfológicas característica son las calderas volcánicas, que se forman al producirse un hundimiento de la cavidad magmática, generalmente al quedarse vacía, aunque también se puede deber a otras razones.

El resultado es una depresión del terreno rodeada por una pared o elevación en forma circular, que el propio nombre —caldera— ejemplifica con acierto.

Hay calderas de este tipo de gran fama mundial, como la del Ngorongoro en Tanzania, varias en las islas Galápagos o las de las islas Canarias (de Las Cañadas del Teide y la de Taburiente). También las formadas tras erupciones más recientes, como la del Krakatoa en Indonesia o la del Pinatubo en Filipinas.

 

Cómo llegar:

Desde San José tomar la AL-3208 hacia el norte. Pasado El Pozo de los Frailes nos encontramos un cruce donde debemos tomar la AL-4200 a la derecha. Recorridos unos 3 km se toma la desviación a Presillas Bajas, donde hay que bajar, en dirección este, a la rambla de la Majada Redonda, punto de inicio del sendero.

 

Aparcamiento:

Zona con unas 5 plazas al inicio del sendero.

Además, en el núcleo urbano hay más  posibilidades.

 

Senderos Próximos:

El parque natural tiene una amplia oferta de senderos señalizados. Entre los más próximos

están el de Requena y el de Escullos - Pozo de los Frailes.

 

Perfil del Recorrido:

 - Trayecto: Lineal

 - Longitud: 2,8 km

 - Tiempo estimado: 1 hora

 - Dificultad: Baja

 - Tipo camino: Carril

 - Sombra: Escasa

 - Autorización especial: No es necesaria

 - Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados.

 - Paisaje/vegetación: Terreno relativamente accidentado entre cerros y depresiones de origen volcánico. Vegetación esteparia salpicada de vistosas matas de palmito, esparto, albaida, cornical u otras propias de la región o introducidas, como pitas o chumberas.

 

 - Desnivel máximo: 91 m

 - Cota máxima: 178 m

 - Cota mínima: 87 m

Presillas Bajas

En Presillas Bajas, una pedanía de Níjar, hay que bajar, en dirección este, a la rambla de la Majada Redonda, desde donde emprendemos el sendero (ver [1] en el mapa), por el propio

lecho de la rambla, en dirección norte. El paisaje y vegetación que tendremos alrededor son característicos del lugar. Veremos algunos árboles, como algarrobos, almendros o higueras, arbustos, como palmitos, pitas u otros espinosos y plantas aromáticas. Tras unos ciento cincuenta metros, en la segunda curva del camino, notaremos una vegetación más exuberante, con palmitos única palmera autóctona europea—, cañas y un par de algarrobos de gran porte. Cerca tendremos las ruinas del Cortijillo. También podremos distinguir afloraciones de cenizas volcánicas con bentonita (arcilla de color blanco) y hornblenda (cristales alargados de color negro vítreo). Tras el meandro de la rambla, tendremos a nuestra izquierda un atochar o espartizal, y a la derecha abundantes plantas de matagallo.

En las laderas podemos apreciar la erosión alveolar (huecos en las rocas), así como observar líquenes, simbiosis de alga y hongo, sobre el suelo y las rocas.

 

Los Berengueles

Si nuestro recorrido lo efectuamos en horas tempranas de la mañana, podemos ir observando el fenómeno denominado como precipitación oculta. Consiste en la condensación de la humedad ambiental, perfectamente observable sobre las hojas del  palmito, que con sus acanaladuras encauzan esta agua hacia dentro de la planta.

Cuando hemos recorrido unos ochocientos metros, desde el inicio del sendero, apartamos

nuestro camino del lecho de la rambla [2], realizando una pequeña subida por la ladera que

tendremos a nuestra derecha. Atravesamos, así, un modesto albaidal entre piedras

blanquecinas. Bajamos de nuevo al fondo de la rambla y seguimos avanzando por sus meandros. Unos seiscientos metros más adelante encontraremos, a la izquierda, la boca de un antiguo pozo de piedra seca [3], en la desembocadura de un afluente de la rambla.
Un poco más adelante tendremos a la vista el cortijo de Los Berengueles, también en estado ruinoso. Siguiendo el sinuoso camino damos, al poco, con el cruce con un carril que sale por

nuestra izquierda [4] que sube al cortijo del Collado y a Las Presillas Altas.

 

La Caldera

Seguiremos por la rambla, aunque, si tenemos tiempo, es aconsejable subir para divisar un precioso paisaje de extensiones de secano cultivadas desde antiguo.
Unos trescientos metros más adelante podremos ver una muestra de los antiguos muros de piedra seca -llamados balates- que se usaban para evitar la erosión del suelo y aprovechar al máximo el agua para los cultivos de cereal. Un poco más allá divisaremos el Cerro de Peñones, sobre el que está instalado un radar, y que con sus casi quinientos metros de altura corona la estructura volcánica de la Majada Redonda. Un panel informativo, ya cerca del final del sendero [5], trata de la caldera volcánica de Majada Redonda, en cuyo interior nos encontraremos.

 

Caldera de Majada Redonda
La caldera de Majada Redonda, a la que nos dirige este sendero, es un elemento destacado del particular paisaje volcánico del parque natural, cuya notoriedad se explica por diversas razones. Entre ellas, las escasas formaciones geológicas de origen volcánico existentes en la península Ibérica, o la singularidad del paisaje producto de la fusión de vulcanismo y aridez, de retos afrontados por culturas milenarias y de una naturaleza resistente e invasora que mantiene una sorprendente biodiversidad.

 

BUENAS PRÁCTICAS

Deposite la basura en contenedores

Respete los bienes y propiedades privadas

No se permite la captura de animales

No se permite encender fuego

No se permite la pesca

Camina por los senderos marcados

No se permite la acampada libre

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